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Traumatismos Vertebro Medulares

Los traumatismos vertebro medulares se producen por la transmisión abrupta de energía cinética a la columna vertebral y su contenido, que puede ser directa (ej: herida de arma de fuego) o indirecta, cuando se produce por vectores de fuerza que aplicados a otras partes del cuerpo movilizan la columna mas allá de sus límites fisiológicos. Por ejemplo, causados por accidentes de tránsito, domésticos, industriales o deportivos.

Comprometen la región cervical, dorsal y lumbar, dividiéndolos en general en dos regiones según el compromiso de la lesión:

  • Atlas-axis (C1-C2)
  • Subaxial (C3-L5)

La anatomía de las dos primeras vertebral cervicales es muy diferente y tiene un grado de complejidad mayor en comparación al resto de la columna.

En cuanto a la lesión del contenido (medula espinal y sus raíces nerviosas) la presencia de mecanismos primarios y secundarios del trauma, hace que la lesión medular pueda evolucionar en dos etapas:

  • Mecanismos primarios: son los que se producen en el momento del impacto tales como compresión, deformación, contusión y/o laceración medular por fragmentos óseos o proyectiles.
  • Mecanismos secundarios: se generan posteriormente por los efectos sistémicos (hipoxia por depresión respiratoria o hipotensión arterial por hemorragias internas) y locales (procesos celulares, vasoespasmo y cascadas bioquímicas) del impacto inicial que llevan al daño y la muerte celular.

La estabilidad espinal es la capacidad que posee la columna vertebral para mantener relaciones anatómicas normales entre sus componentes luego de soportar la aplicación de una o más fuerzas. Cuando la estabilidad no se puede mantener, aparecen zonas de hipermovilidad y/o deformación entre las vertebras que producen dolor y comprimen la medula y/o las raíces. La columna se vuelve inestable cuando los ligamentos que unen las vertebras se rompen y las fracturas no se consolidan por estar muy separados sus fragmentos.

Es importante conocer la estabilidad de una fractura para saber si es necesario o no efectuar la contención ya sea externa con corsé o interna (Artrodesis-osteosíntesis) para que consolide y no se produzca inestabilidad y dolor, causando mayor daño medular y radicular por los desplazamientos.

Diagnóstico

Se realiza a través del examen clínico y neurológico, la radiología simple y las neuroimagenes (tomografía y/o resonancia nuclear magnética).

Signos y Síntomas:

  • Dolor en el cuello o la espalda con irradiación a los miembros.
  • Hematomas craneofaciales, cervicales o lumbares.
  • Perdida del patrón respiratorio normal (abdominal en varones- torácico en mujeres).
  • Hipotensión con bradicardia.
  • Globo vesical.
  • Hipotonía del esfínter anal.
  • Priapismo (erección permanente).
  • Debilidad o parálisis de los movimientos en algún miembro.
  • Disminución de la sensibilidad a la estimulación.

Radiología simple: debe evaluar la totalidad de la columna vertebral.

Las incidencias más útiles son: cervical transoral, cervical perfil, torácica frente y perfil, lumbar frente y perfil.

Tomografía axial computada: es un estudio que complementa la radiología simple, sobre todo cuando existen dudas o sospechas de fractura, por su excelente capacidad para definir el tejido óseo.

Resonancia nuclear magnética: necesaria para conocer la relación entre la medula y la fractura, es el mejor método para establecer lesiones medulares o sus raíces como también el estado de los discos intervertebrales y ligamentos.

Tratamiento

El éxito del tratamiento actual de la compresión medular traumática se apoya en el diagnostico precoz y comprende:

  • Inmovilización para prevenir mayor daño.
  • Resucitación medica agresiva para reducir la isquemia medular.
  • Terapéutica farmacológica como protección neuronal.
  • Alineación vertebral para reconstruir la anatomía normal.
  • Descompresión medular y Fijación de la columna para permitir la Rehabilitación Precoz y facilitar la recuperación.