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Neurinoma del Acustico o Schwannoma Vestibular

El Nervio acústico (VIII par craneal) incluye también las estructuras que intervienen en el sentido del equilibrio y la posición de la cabeza (el nervio vestibular), así como la audición (nervio coclear). Los neurinomas acústicos son tumores benignos que surgen de la porción vestibular del nervio acústico. Alrededor de cada fibra nerviosa, las células de Schwann forman una sustancia llamada mielina que aísla los nervios y facilita la conducción eléctrica. Es a partir de células de Schwann en el nervio vestibular, que se desarrollan los neurinomas del acústico, también conocido como un schwannoma vestibular.

Los neurinomas acústicos ocurren uno por cada 100.000 personas y representan el ocho por ciento de los tumores intracraneales.

Los síntomas

Debido a la ubicación de los neurinomas del acústico, los síntomas iniciales de estos tumores comprometen la audición y el equilibrio.

Tinnitus (zumbido en los oídos), pérdida de audición, desequilibrio y vértigo, son comunes, causados por la compresión del octavo par craneal. A medida que el tumor crece, se expande en el ángulo pontocerebeloso, una región cerca del tronco cerebral, y el nervio facial, que controla los músculos faciales, pudiendo dañar estos elementos nerviosos. Cuando un tumor es lo suficientemente grande como para comprimir las estructuras circundantes, puede causar dolores de cabeza, entumecimiento facial y/o debilidad, visión doble, náuseas, vómitos e hidrocefalia (obstrucción en el flujo del líquido cefalorraquídeo que baña el cerebro y la médula espinal).

Diagnóstico

Como con la mayoría de los tumores cerebrales, los estudios por imágenes son esenciales para el diagnóstico. Tanto la resonancia magnética (MRI) y tomografía computada (TC) pueden ser utilizados. En el caso de tumores pequeños, la TC puede mostrar sólo una ampliación del conducto auditivo interno, mientras que la resonancia magnética puede mostrar sólo un engrosamiento del octavo par craneal. La administración de contraste endovenoso puede facilitar la visualización de estos tumores. Los tumores más grandes van a aparecer con más claridad en la resonancia magnética, y los síntomas causados por sus efectos sobre las estructuras adyacentes serán evidentes.

Después de que un paciente ha sido diagnosticado con un neurinoma acústico, varias pruebas funcionales son generalmente llevadas a cabo. Estos incluyen fundamentalmente la audiometría y logoaudiometría para evaluar la función auditiva.

Tratamiento

Si un tumor es pequeño y no causa síntomas, se puede observar a través del tiempo y no se trata inmediatamente. En caso de que el tratamiento sea necesario, la remoción quirúrgica ha sido considerada como la mejor opción terapéutica. Debido a que los neurinomas acústicos son tumores benignos de crecimiento lento, la extirpación completa a menudo resulta en la curación de estos pacientes. La cirugía se realiza con monitoreos neurofisiológicos para minimizar daños en el tronco cerebral y en el nervio facial.

La radiocirugía estereotáxica, que implica el uso de un haz altamente concentrado de radiación para el tumor, resulta en una opción válida en tumores pequeños o en restos tumorales, y evitan el crecimiento pero no la desaparición completa de la lesión.